2.3.12

como una jeringa
extrayéndome, succionándome
así estabas la otra noche, después de tanto

resfregándote a mis lágrimas

así, tu vida, la debilidad del sentimiento
alzan vuelo para secarme

nunca tan terrenal, tu visita
(probablemente la última)
tuvo más que ver con un entierro que con el cielo.