22.12.11

23

hay algo más poderoso que las transiciones,
y son las escalas

por eso, sofi
curame

el pecho en el que te dormiste hace un rato, está
roto

y cuando nadie
porque nadie
yo todavía creo que vos podés perdonarme todo
porque quiero llegar a casa y cambiarme,

cambiarme por algo mejor.

22.4

sabés, siempre que
me inyectan
termino mirando fijo a la pared
vuelvo arrastrándome

hoy

hice lo último que debía
conté los días
y te llamé por teléfono
y no siento el isquión

carajo, no siento el isquión.

22.3

Concordia siempre fue el Pandemonio
y no porque sea una hija de puta
mitad del viaje: 439 km

seguir de porro, finalmente dormir
dormir para evitar hablar pelotudeces
y ahora que me duele de nuevo, sinceramente,
temo por mañana.

pero qué carajo sabés vos de miedo.

22.2

entonces sí, sí
te culpo
este dolor de espalda es tu culpa, porque
cuando estaba en Corrientes
y sólo podia clavarme la dexametasona, vos
intentabas dejarme
y esto
vos siempre intentás dejarme
(claro, te es gratis)

envenear dagas es
más bien arcaico
y puedo recuperarme de la hemorragia
pero de lo otro, lo dudo

hoy me gustaría que nos inyectaran a los dos.

22.1

como dije ayer
(y tantas otras veces, el
Universo habló)

tirano

bueno, bien que tenemos una palabra para eso, que
la podemos convertir en un apodo, en
el edificio en el que habito, la
persona que soy

pero bien, porque como dije anoche,
y vos ayer
soy materialista, entonces

qué se puede hacer salvo
aceptar
que fuiste el último, por
una cantidad de tiempo inconmesurable

ésta sí,
y no anoche, como bien creía es
mi última noche en Buenos Aires, no
importa lo que pase,
ni siquiera quedarme dormida
caerme rendida,
este es mi festejo de año nuevo, mi
31 de diciembre

cosa que sabré ya en la autopista, AH
Highway mi amor

así, sin comas

dejé a Corso
(quizás esté invirtiendo el orden, me)
pegué una ducha
celestial, como todo en Libertad

sabés, no quiero enterarme nunca
qué calle pasa por acá atrás
mirá si es Talcahuano, no
quiero saberlo
no
podría soportarlo

pero llueve
y seguís despierto
yo vengo bañándome desde Nuñez, quizás vos
hayas salido a la puerta de tu casa, pero

me tiré en la cama con el gato

le canté algo divino que
venía cantándote a vos, lo
abracé, lo besé
le acaricié donde más le gusta, y
tuvimos nuestra hora de amor desenfrenado

hoy bien, intenté
y el tercer A volvió a enseñarme
qué pasa cuando se suspende

carajo, ese tipo
me está enseñando a vivir, siempre
tiene las palabras más sabias que existen

así que hizo bien en predecir
nuestro fracaso
pero más bien creo, es
momentáneo, yo
quiero mirarlo derecho
a esos ojazos que tiene de
saxofonista, de
hombre de conservatorio
(el que matarías por ser)
y decirle, papá, esta vez, le erraste,
nosotros somos felices

pero

me tomé un taxi,
últimamente son como millones, y salen caros
despedí Salguero
como corresponde, con
los vidrios limpios y
una carta

en la que te puse, sabés

sos lo mejor que le pasó al piso de Salguero

en contraposición a ella, y
cero paradojas

fui a terapia, me acosté en el sillón
a la inmobiliaria,
a Retiro
a deshacerme del pasaje del viernes

(Buenos Aires sin vos es insoportable y no puedo hacer nada excepto huir)

pero no
ni armé la valija
ni pude acostarme con nadie

hoy me dolió más que nunca,
recuerdo pocas veces, quizás
el año pasado
probablemente esté peor

no soporté sentarme, se
abrió la botella de desinfectante en el 106,
probablemente en alguna estación de la C
dibujándote-dibujándose (dose-dose-dose) con la mirada en
los pasamanos, el
andén

parece que no podemos hablar, y hoy
le dije a Natalia, no creo que sea buena idea
generalmente mis deseos no son
buenas ideas

pero bueno, llueve

y Julián me dió un montón de porro
ahí, en el piso, con
Corso enorme

el dolor mermó de aratos
tengo que aprender a dormir en Libertad, y

me mojé tanto en la calle, tanto
que fue asqueroso
pero divino

cerré los ojos casi todo el viaje, y Juli
me puso las canciones que más nos gustan
qué otra cosa puedo hacer
excepto sonreír, ballena borracha

no tomo ni alcohol ni café desde el fin de semana
todo

se resume a cigarrillos

y no armé la valija, porque, a ver
si bien no miro para atrás
cuando persisto soy insoportable, entonces

mi amor, no quiero irme, aunque
ya nos hayamos dejado, y
repito
me es tortuoso y no volví a intentarlo, hoy

mi cuerpo me lo dijo, corazón

y el Universo
el Universo dijo que
hasta febrero
no sé si plástico, pero
definitivamente
el cuerpo y el corazón, cerrados

my body is a cage.

21

mi amor, Buenos Aires, la
incandescente
se me diluye

supo escurrirse
(ya cuando vas por el cinco, como
hoy tu mano abierta, que
fue lo último que ví
puedo afirmar, son muchos años,
este voy por la revancha,
por poder decir, viví más tiempo acá que allá, no
es tanto, lo que el tiempo te hace, más bien
he cambiado, he
crecido como diez centímetros desde entonces
pero soy materialista, verás
esto es historia, como
el último 'te amo',
el hedor de mis lágrimas, y)

en forma de noches en hoteles
en vómitos, en
llanto
en valijas que nunca pueden armarse, en
tragar amargo
lamentos, trenes
corridas
colectivos perdidos
colectivos encontrados en Liniers
aviones que abandonan tierra
aviones que aterrizan
el Río de La Plata
La Máquina
la cuarentena
los abandonos

pero

mi amor, intenté
hacer algo con mi cuerpo desde que te fuiste, al
menos yo
tengo un deseo insoportable que
entendés
aunque bien osaste compararlo con la sangre
sumamente equívoco, pero
sabés lo que es
el perdón
abstenerse,
entenderse
que yo tenga el fuego ahora mismo
con el que no podés prenderte cigarrillos, pero

todo se arregla
como un postizo

mi amor, intenté hacer algo con mi cuerpo y
los moví a todos de lugar en el tablero
desde mi cama, que solía ser un matadero
hasta el último día en el que dormimos juntos en ella, y
supe

esta cama ya no mata
aunque pueda caberle el envenenamiento

mi amor, intenté

sin mirar a este cielo
que ahora conocés
e insistís, en Bogotá será el mismo

mi amor, intenté jugar
una carta complicada
haciéndome creer que no sería matarnos
ni vaciarme, ni el plástico
hoy no puedo ponérmelo

entonces, ante ellos
esos ojos
de tantos colores que
tanto me miraron,
soy otra

soy una que les pregunta
si existe
si se puede amar a dos personas

o mi teoría, tan desmenuzada
por nuestros labios
cuando la marea se retira, se retira hasta mañana, quizás
hasta la disposición de la luna
que bien puede ser nunca

pero comprendo que un espacio cedido
es un espacio que puede perderse, y aún así

creo visceralmente
en el hecho de que debajo de las costillas, de
alguna de ellas
hay un espacio
que no queda en ninguna casa
cama, árbol, pasto, agua

no tiene un contenedor físico porque
hemos excedido
inclusive a los espacios ajenos

entonces, si bien intenté, mi amor
y claramente no pude, porque
sos mi última visita
el pico de la botella
la silla a mi lado,

el Universo habló

y harto demostrado
en la fiesta, en Pablo en
como diez llamadas telefónicas, en
'usé tus forros con otro', en
el desencuentro,
el suicidio
los buenos deseos, el año nuevo
el taxi al que me subí y no arrancó, todo
todo
me trajo de vuelta a casa

una casa en la que no puedo llamarte, y
comprendo
el exceso de necesidad de
mover los hilos,
complicar las cosas

mi amor, intenté
y si bien sé que el sábado
será su marea y no la mía
la que se te apodere
ya no pude

porque hasta el momento en el que uno deja de usar las manos
para
el cigarrillo, intentar
gesticular
masturbarse, cocinar,
acariciar al gato
escribir
tocar el bajo

y
comienza a usarlas
para

taparle los ojos a alguien
a fin de sentir una canción por sobre todo lo demás

algo
empezó a andar adentro mío, y
anda conmigo
no me detiene,
me llena,
me llena y si bien
esperar no es lo mismo que esperarte,

yo espero.