5.9.11

ayer tendría que habernos grabado
recordado
no sólo los gritos
sino el balbuceo
que entre un gemido y el otro se volvía etéreo

quisiste descubrir a julieta acosta
y me preguntaste tantas veces, tantas
dónde estaba
dónde yacía en algún pequeño rincón
que pude haberla puesto
por mis problemas de delimitación
o de limitación por ahí

me calienta tu dolor
me calienta tu pena
me calienta tu miseria

y julieta, si vos
te levantás de ésta cama
te vestís
y te vas de tu casa
yo te juro que me mato

porque tenés que entender
que ésta noche
cada uno es el otro
y podemos hacerlo todo

somos cuatro piernas
y dos narices

el tiempo que pasé
esperando para besarte
arrepintiéndome siempre
del miedo
de mirarte a lo lejos
de la brazo-cuello dependencia
que otros tenían
porque era tu cumpleaños

y te cogería hasta que me muera

de hecho, podría matarte
nadie sabe quién soy
ni en qué estoy pensando

y hacémelo, por favor

lo que tiene que pasar para que me vaya
es el infinito

y mañana cuando me levante
puta, puta, puta
seremos dos de nuevo.

pero bueno, no va a haber martes, tampoco.